Análisis de un Fenómeno de la Coyuntura Nacional llamada Estallido Social
Por un enfoque integral de la Educación Sexual en Chile
En los últimos años, han habido caóticas declaraciones que han puesto en marcha investigaciones de abuso y violencia sexual por parte de miembros de la Iglesia Católica, también se ha tornado una fuerte resistencia por grupos feministas en contra de la violencia de género, y han tomado como problema social la educación sexual, la cual debe ser responsabilidad del Estado. El problema pone un escenario en el que las cifras de VIH y otras infecciones de transmisión sexual han ido en un preocupante aumento en población chilena, sobretodo en la más jóven. El embarazo adolescente y no deseado, debido a la falta de recursos e información, la llamada cultura de la violación, abuso sexual a niños y niñas ha aumentado, como también la violencia sexual, en la familia, los colegios, calles, trabajos. La diversidad de género, de sexo, de identidades y muchos otras situaciones, cifras y contextos nos llevan a la necesidad de que en las escuelas se impartan estas enseñanzas como una forma de enfrentar e informar para también prevenir dichas experiencias.
El contexto ha traído cartas antiguas de políticas públicas sobre educación sexual que no han logrado hacer frente a este problema social, problema que no ha quedado ajeno en el estallido social actual, donde las manifestaciones feministas han logrado un gran impacto, no tan solo en las mujeres de nuestro país, sino en las mujeres de muchos países, tal es el caso de “un violador en tu camino”. La necesidad visibilizar la experiencia de muchas mujeres, una experiencia que es compartida por todas, la necesidad de cambiar el orden cultural, destruir el patriarcado y la cultura de la violencia sexual se relaciona con la necesidad de una educación sexual con un enfoque integral (ESI) -considerando que la lucha en contra de la violencia sexual es uno de los puntos que debería tener esta educación sexual integral-. Es por eso, que este año ha traído dos proyectos de ley referentes a la educación sexual, y que creemos que es importante compartir y debatir, esto nos hace preguntarnos ¿Qué tipo de Educación Sexual necesitamos?
Antes de responder a esa pregunta es necesario entender en qué estado se encuentran las leyes en relación a ámbitos de educación sexual en los colegios. Con el retorno a la democracia se marcan ciertos hitos en cuanto a políticas públicas referidas a la educación sexual.
En el año 1996, se pone en marcha las Jornadas de Conversación en Sexualidad y Afectividad (JOCAS), estas fueron implementadas hasta 2001. Esta iniciativa tuvo gran difusión debido al contexto adverso en el que se implementó, la extensión que tuvo en la educación y opiniones por parte de los sectores políticos conservadores y la Iglesia Catolica. JOCAS trabajaba promoviendo la apertura de debates, renunciando a la idea de un diseño que propusiera definiciones sobre los diversos temas referentes a la sexualidad. Por esto, se dieron cuenta que no era posible realizar un programa global, sino que cada institución tendría que desarrollar su propio programa.
El segundo hito corresponde al Plan Nacional de Educación en Sexualidad y Afectividad (2005-2010), propone nuevos objetivos: fortalecer el rol de Mineduc, apoyar a las familias, apoyar a las comunidades escolares y desarrollar una agenda de trabajo con los medios de comunicación. Se creó una institucionalidad en el Ministerio de Educación, y se realizaron capacitaciones a docentes por parte de la Universidad de Chile. Al tiempo, la entidad perdió relevancia, hasta desaparecer en el 2010.
En el 2010, se promulgó la ley 20.418, que “Fija normas sobre información, orientación y prestaciones en materia de regulación de la fertilidad”. En su artículo primero pone de manifiesto la “obligatoriedad” de los centros educacionales con educación media incorporen un programa de educación sexual: “el cual, según sus principios y valores, incluya contenidos que propendan a una sexualidad responsable e informe de manera completa sobre los diversos métodos anticonceptivos existentes y autorizados, de acuerdo al proyecto educativo, convicciones y creencias que adopte e imparta cada establecimiento educacional en conjunto con los centros de padres y apoderados.”
Como cuarto hito, en los años 2011 y 2014 asumiendo la obligatoriedad de la ley 20.418, se creó un portafolio con un grupo de programas de educación sexual para ser entregado a los colegios, con la idea de poner en la mesa la libre elección de los establecimientos. En el 2014, esto finalizó debido a una denuncia que realizó una organización de la comunidad LGTBIQ sobre el tratamiento condenable en uno de los programas.
Como se mencionó en un principio, este año se presentaron dos proyectos de ley. Uno por parte del MINSAL y el MINEDUC, con la intención de modificar la ley 20.418. Este proyecto de ley busca la obligatoriedad de incluir a partir de quinto año básico programas de educación sexual, los cuales deban incluir contenidos referidos a un adecuado desarrollo afectivo y a una sexualidad responsable, en conjunto de métodos anticonceptivos existentes y autorizados, que aborde la prevención de las Enfermedades de Transmisión Sexual y del abuso sexual.
Por otro lado, con la intención de estructurar una educación sexual desde las etapas más precoces, es que la diputada Camila Rojas junto a otros parlamentarios firmaron una iniciativa para que la Educación Sexual se incluya en la enseñanza parvularia. Esta iniciativa busca no solo alcanzar la edad de los más pequeños y pequeñas, sino que también busca cambiar el enfoque con la que se está trabajando la Educación Sexual en Chile, busca que sea “obligatoria, integral, pertinente, y por sobre todo, informada”, con la intención de avanzar la propuesta social y legislativa.
Por otro lado, con la intención de estructurar una educación sexual desde las etapas más precoces, es que la diputada Camila Rojas junto a otros parlamentarios firmaron una iniciativa para que la Educación Sexual se incluya en la enseñanza parvularia. Esta iniciativa busca no solo alcanzar la edad de los más pequeños y pequeñas, sino que también busca cambiar el enfoque con la que se está trabajando la Educación Sexual en Chile, busca que sea “obligatoria, integral, pertinente, y por sobre todo, informada”, con la intención de avanzar la propuesta social y legislativa.
Rojas indica que la dimensión sexual del ser humano no se reduce a cuestiones reproductivas o de cuidado de transmisión de enfermedades o infecciones, sino que hay que considerar “la construcción social de la sexualidad, la identidad de género, la relación con nuestro cuerpo, el placer, el cuidado, el autoestima, el amor, el auto conocimiento y por sobre todo, la violencia sexual que vulnera a la infancia, que normaliza abusos y violaciones correctivas”.
Con esto, Rojas pone en el escenario una Educación Sexual más compleja, con temas integrales, pertinentes a la sexualidad. Es cambiar el enfoque, desde una edad en la que ayudaría a los niños y niñas a identificar la violencia sexual, empezar a trabajar este aspecto en quinto básico es llegar muy tarde si se quiere prevenir el abuso sexual a menores.
Entonces, volvemos a la pregunta de un inicio ¿Qué tipo de Educación Sexual necesitamos? Claramente, una educación sexual integral, que nos enseñe a pensar y decidir nuestra sexualidad. Que no solo tenga un enfoque biológico sino incluya aspectos psicológicos, sociales, afectivos y éticos. que la educación sexual sea vista como un derecho.
Grupos feministas y de diversidades sexuales ponen de manifiesto la necesidad de un nuevo enfoque, que no discrimine y sea inclusivo. En primer lugar, debería dejar de utilizarse un lenguaje cisgénero, y debería considerar la identidad de género, la orientación sexual y la diversidad de los cuerpos, porque la educación sexual no puede seguir siendo heteronormada, es decir, la educación sexual no puede ser enfocada solamente a gente cisgénero.
La Educación Sexual Integral debería trabajar temas de disfrute de la sexualidad, de forma responsable y libre de prejuicios, ayudando a que se derriben estereotipos de género y abriendo camino a una sociedad más equitativa. Parte de esta sexualidad responsable se refiere a la importancia del consentimiento de la otra persona, y que el consentimiento no solo es valido al inicio del sexo, sino que lo es en todo momento y debe ser respetado.
Opinión Personal
En definitiva y considerando todo lo anterior, creemos necesaria y muy urgente una educación sexual integral obligatoria en todas las escuelas de nuestro país. Recalcamos, que al exigir una ESI obligatoria y desde muy pequeñas, no significa sexualizar a los niños y niñas, como algunos grupos (sobretodo religiosos) pueden decir o creer. Al contrario, lo que se pretende al implementar esta educación, es una mayor información y recursos para abordar los diversos temas que de aquí se desprenden. De esta forma podremos disminuir y/o frenar la violencia sexual vivida desde el momento en que nacemos y que nos persigue y limita durante toda la vida. Es necesaria para cuestionarnos nuestras propias acciones en cuanto a lo sexo-afectivo y así también, poder identificar la violencia en las relaciones de pareja. Que niños y niñas abusadas sexualmente puedan reconocer y hablar cuando son violentadas, y que las mismas familias sepan qué hacer en caso de que esto ocurra. Que les niñes trans no sean más discriminades y se les pueda respetar su identidad de género, que no se les haga incomodo ir a la escuela, ni caminar por la calle, que las burlas y el rechazo ya no les atormenten nunca más, porque los demás niños y niñas tendrán el conocimiento necesario para respetar y no discriminar a su compañero o compañera. Que el embarazo y la maternidad sean deseadas y no obligatorias. Que sea una cuestión de derechos y no de moral. Es por esto que una vez más gritamos EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR, ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR, ABORTO (GRATUITO, SEGURO Y LEGAL) PARA NO MORIR.
*En el año 2006, en Argentina se promulgó la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) que tiene como objetivo garantizar la ESI de todos los niños, niñas y adolescentes. El siguiente video muestra la opinión de niños y niñas, docentes y apoderadas de un colegio sobre las Jornadas de ESI que se imparten en sus establecimientos*
Referencias
Boletín N°12955-04. Cámara de Diputados de Chile. Chile, 01 de octubre de 2019.
Ley N° 20.418. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Chile, 28 de enero de 2010.
Minsal. (15 Mayo, 2019). Minsal y Mineduc presentan proyecto de ley que amplía educación sexual a partir de quinto año básico. Minsal.cl. Recuperado de: https://www.minsal.cl/minsal-y-mineduc-presentan-proyecto-de-ley-que-amplia-educacion-sexual-a-partir-de-quinto-ano-basico/
Reyes, D. (2016). La gestión de la Educación Sexual en el marco de una política desacoplada (Tesis doctoral). Universidad de Chile, Santiago de Chile.
Rojas, C. (28 Mayo, 2019). Columna de la diputada Camila Rojas y Rosario Olivares: Educación sexual integral, un abordaje contra el abuso sexual y la violencia de género. Theclinic.cl. Recuperado de: https://www.theclinic.cl/2019/05/28/columna-de-la-diputada-camila-rojas-y-rosario-olivares-educacion-sexual-integral-un-abordaje-contra-el-abuso-sexual-y-la-violencia-de-genero/

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